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La península de Baja California, con su paisaje semidesértico que contrasta con el mar de Cortés fue el contexto ideal para erigir un nuevo referente hotelero en el país.

Celebrando la unión entre paisaje, arquitectura y arte, Solaz Los Cabos se desarrolla frente del mar sobre una extensión de 9.8 hectáreas con formaciones topográficas únicas. El concepto arquitectónico rector fue la correcta integración de la construcción y se logró a través de las formas orgánicas, resultando en una volumetría que se adapta al entorno.

La selección de materiales, vegetación y métodos de construcción, al ser minuciosamente estudiados, refuerzan este concepto de simbiosis y dan una congruencia contextual con el terreno.

Los servicios de este desarrollo hotelero se extienden para brindar más opciones de alojamiento a los visitantes, siendo un proyecto que integra hotel, departamentos, restaurantes, spa, amenidades, museo de sitio y plazas abiertas.

A partir de la topografía natural, que crece hacia el norte desde el nivel del mar, se decidió conformar tres terrazas curvas de oriente a poniente, albergando habitaciones de hotel en el costado poniente. La circulación a través de estas terrazas se planteó como “cañadas”, como pasillos divisorios con densa vegetación para lograr mayor privacidad.

Cada terraza es subsecuente a la otra; con fachadas hacia el sur para que todos los espacios gocen de vistas al mar. Las amenidades del hotel –albercas, club de playa, restaurante grill y asoleaderos– se encuentran sobre la playa.

El nivel de acceso se ubica dentro del edificio principal. Edificio con gran plasticidad y movimiento; compuesto por tres niveles de bloques sobrepuestos. Cada bloque tiene dos niveles y aloja habitaciones de hotel en su interior. El movimiento de sus cuerpos genera mejores vistas, otorgando un carácter tectónico.

Distribuidos a lo largo de la colindancia sur, los departamentos operados por el hotel se disponen dentro de tres volúmenes de proporción cuadrada.

Las diferentes tipologías de habitaciones del hotel emergen de la topografía. Para acceder a ellas, un patio-foyer sirve como puente entre exterior e interior.

Un ambiente cálido, maderas tropicales, textiles con colores frescos y mexicanos, así como líneas marcadas por elementos pétreos originan una estética contemporánea distintiva en cada habitación.

Otro de los pilares conceptuales del proyecto es la intervención artística dentro de los espacios diseñados. Cesar López Negrete crea y expone más de 400 piezas de arte que rememoran la vida y cultura de Baja California en la antigüedad. Su visión artística complementa cada detalle construido: en lo micro (habitaciones); en lo macro (plazas y espacios comunes); en la apropiación del espacio y la integración con el sitio.

La presencia de Solaz en Los Cabos resalta por la arquitectura que se entreteje con el arte y el contexto, en un proyecto integral de paisaje en colaboración con Gabayet 101 Paisaje. La paleta vegetal se complementó con especies nativas según el diseño de paisaje y la intención de cada espacio. De esta manera, la arquitectura y el paisajismo se complementan en el diseño de andadores, pasajes, amenidades, foyeres, restaurantes, y azoteas verdes.

MX230
Nombre de la obra: SOLAZ Los Cabos
Clasificación: J. Turismo
Año: XVI BNAMX
Estado: Baja California Sur
Autoría del proyecto: Arq. Francisco Javier Sordo Madaleno Bringas
Despacho: Sordo Madaleno Arquitectos
Colegio: Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México AC
Fotografía: Rafael Gamo

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