Memoria Descriptiva del Proyecto
La Casa Rotonda 9 parte de una premisa clara: la arquitectura no se construye desde la forma, sino desde la manera en que se organiza el espacio. En este proyecto, el vacío central no es un gesto formal, sino el elemento que articula la vivienda. La doble altura funciona como núcleo espacial que conecta visual y físicamente los distintos niveles. A partir de este vacío, la casa estructura sus recorridos, controla la ventilación y regula la entrada de luz natural. La escalera, lejos de ser un elemento aislado, se convierte en el dispositivo que ordena la secuencia espacial y vincula las áreas públicas y privadas. El proyecto prioriza la claridad sobre la complejidad. Los espacios se leen de manera directa, evitando soluciones innecesarias y concentrándose en relaciones espaciales precisas. La apertura hacia el exterior, particularmente hacia el área de la alberca, permite extender la vida interior y reforzar la continuidad entre espacio construido y entorno. Más que buscar una expresión formal, la casa responde a decisiones concretas: orientación, ventilación cruzada, proporción y economía de medios. Cada elemento cumple una función específica dentro del sistema general. Rotonda 9 no intenta demostrar arquitectura, la ejerce. Su valor no está en la imagen que proyecta, sino en la manera en que resuelve, de forma directa, la relación entre espacio, uso y construcción.
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