Memoria Descriptiva del Proyecto
Wellness surge del reto de concentrar una gran diversidad de usos en una superficie acotada. La respuesta no fue comprimir el programa, sino duplicar los jardines: áreas verdes en planta baja y en cubierta que multiplican la sensación espacial y refuerzan el vínculo entre actividad física, relajación y naturaleza. Desde la fachada, el proyecto responde a su entorno construido con una estrategia de introspección. El contexto inmediato —tránsito vehicular y actividad de las viviendas colindantes— se convierte en argumento de diseño: el edificio se cierra hacia la calle y se abre hacia adentro. El acceso vehicular, obligado por normativa, se mitiga con una secuencia paisajística cuidadosamente diseñada que logra la desconexión perceptiva desde el primer paso del recorrido peatonal. El programa se organiza en dos niveles con lógica clara: la planta baja alberga las actividades de mayor dinamismo, ejercicio funcional, pesas y camas de pilates, complementadas por un concept store y un smoothie bar que extienden la experiencia más allá del entrenamiento. La planta alta está destinada al descanso y la recuperación: cuartos de vapor, spa y sala de yoga se integran con los módulos de baño y los jardines elevados, creando un ambiente de calma que contrasta intencionalmente con la energía del nivel inferior. Esta separación vertical entre activación y relajación no es solo funcional: es el argumento espacial del proyecto. La arquitectura entiende el bienestar como una secuencia, no como un destino único, y organiza el recorrido para que el usuario transite de manera natural de un estado al otro. El resultado es un espacio que, a pesar de su superficie contenida, genera una experiencia amplia, sensorial y coherente con la filosofía del programa que alberga.
Otros Proyectos